El derecho civil regula las relaciones entre particulares, abordando temas como contratos, responsabilidad civil y derechos de propiedad. Su objetivo principal es reparar daños y regular obligaciones.
El derecho penal, en cambio, se ocupa de conductas que el Estado considera delitos y establece sanciones como multas o prisión. Mientras el derecho civil busca compensar, el penal busca proteger a la sociedad mediante la prevención y castigo de delitos.
